Advertencia: El siguiente informe puede resultar perturbador para algunos lectores.
Las cifras oficiales indican que una de cada tres mujeres de la UE ha sufrido violencia física o sexual. La violencia doméstica—una de esas formas de violencia—es un problema más común en esta región del mundo de lo que se cree y las mujeres migrantes son muy vulnerables a ella por su doble condición: migrante y mujer.
La invisibilidad de este grupo vulnerable—no hay estadísticas gubernamentales—hace que haya poco conocimiento público del problema. Son las propias redes que las mujeres migrantes han construido las que sirven de apoyo a las víctimas. Estos esfuerzos surgen como actos desesperados de querer proporcionar ayuda inmediata a la compatriota que se enfrenta a una situación de violencia doméstica.
El Infierno Lejos de Casa hace visible este problema. Con historias contadas directamente por las víctimas, el proyecto busca sensibilizar a la sociedad, por supuesto, pero sobre todo a las mujeres víctimas de la violencia que no son conscientes de ella y/o no quieren reconocerla por miedo.