
Este artículo resume una de las actividades hechas a través del Fondo para la Participación y la Divulgación del Centro Pulitzer y forma parte del proyecto El patio trasero de la IA, una investigación transfronteriza sobre los impactos locales de los centros de datos. Puedes leer sobre las actividades en Chile y en México dentro del mismo proyecto.
La proliferación de centros de datos para la IA en la Unión Europea ha abierto un intenso debate sobre su impacto en la agenda verde del continente. Tradicionalmente ubicados en el entorno de las grandes capitales europeas, los operadores de centros de hiperescala están ahora aterrizando en otras ubicaciones. Regiones con gran disponibilidad de terrenos y conexiones a la red energética.
Aragón, ubicada en el noroeste de España, ejemplifica como pocas esta tendencia. En los últimos tres años las grandes tecnológicas y compañías de otros sectores han anunciado aquí una larga lista de enormes complejos de servidores. En 2022 Amazon Web Services abrió tres centros que acabarán integrándose en una red con hasta 11 ubicaciones. Microsoft, el fondo Blackstone y otras muchas firmas nacionales y globales están tramitando decenas de proyectos en la región.
El gobierno de Aragón ha apostado de forma contundente por esta industria. Ya en 2024 su presidente, Jorge Azcón, hablaba de convertir este territorio en la “Virginia de Europa”, en referencia al estado de EEUU con mayor densidad de centros de datos del mundo. Sin embargo, igual que en otros puntos del planeta, la sociedad civil aragonesa ha empezado a organizarse en los últimos meses para oponerse a esta industria, tanto en la calle como en los tribunales.

Como periodista llevo cubriendo la llegada de infraestructuras tecnológicas a Aragón desde hace más de dos años. Un trabajo que me ha permitido conocer de primera mano a investigadores, activistas y otros expertos centrados en fiscalizar estos desarrollos.
Así, el 6 de mayo pasado y con el apoyo del Centro Pulitzer, organicé y moderé una charla y debate sobre las implicaciones locales de este fenómeno. En el siguiente vídeo puedes ver una grabación completa del evento.
Mi objetivo con este evento fue reunir en una misma mesa a voces de diferentes disciplinas que están generando conocimiento independiente sobre esta industria en Aragón. Y hacerlo a través de un formato abierto a la ciudadanía, abordando algunas preguntas relevantes.
¿Por qué este territorio se ha hecho tan atractivo para el sector en un periodo de tiempo tan corto? ¿Qué hay detrás de las grandes cifras de inversión privada? ¿Y qué papel están jugando las autoridades públicas en estos procesos?
Para tratar de responder a estas cuestiones invité a la mesa a los investigadores Lorién Jiménez, doctor en historia y sociólogo de la Universidad de Zaragoza, y Alicia Valero, reconocida científica del Instituto Universitario de Investigación Mixto ENERGAIA (Universidad de Zaragoza). A ellos se unieron Jesús García Usón, ingeniero agrícola y responsable de ecologismo del partido Izquierda Unida Aragón, y Cristina García, ingeniera industrial y miembro del colectivo ciudadano No es sequía es saqueo.

Cada uno de los ponentes aportó una mirada diferente sobre un asunto complejo y en torno al que todavía hay muchas zonas oscuras donde la información independiente escasea.
Alicia Valero compartió algunos datos de un estudio elaborado por su equipo de investigación en el que, a partir de los datos públicos disponibles, estimaron las necesidades energéticas, hídricas y de terrenos de esta industria en Aragón en la próxima década. Con conclusiones alarmantes.
Jesús García Usón puso la lupa en otro elemento clave: la forma en que el gobierno regional está tramitando estos complejos, a través de una categoría administrativa que acelera la obtención de permisos y reduce los impuestos a pagar.
Por su parte, Lorién Jiménez analizó algunos de los factores que han convertido a Aragón en un destino deseado por cada vez más promotores de centros de datos. Y finalmente Cristina García explicó cómo varios grupos ciudadanos están vigilando desde hace meses, y a través de diferentes métodos, a esta industria en el territorio.

La sala del Centro Joaquín Roncal en el casco histórico de Zaragoza se llenó al completo para el evento. Y tras las presentaciones iniciales y la mesa redonda entre los expertos los asistentes plantearon preguntas sobre, entre otras cuestiones, las promesas de empleo en torno a estos centros, cómo informarse de lo que está pasando en otras regiones del globo o los recientes estudios sobre la isla de calor que generan estas infraestructuras.